Ella había imaginado su regreso. Prepararía la escena, prepararía el futuro. Esa mañana había encontrado una nuez de la India entre las almendras, lo tomó como un buen augurio y tomó la decisión. Lo primero fue escribir un correo electrónico, ella creía que era mejor algo breve, casi como un telegrama, pero no lo logró, demasiadas preguntas, nada concreto "Hola, ¿cómo has estado?, te escribo rápido. Sabes, he pensado, a tu regreso podemos ir al billar, nunca aprendí a jugar bien, pero se me antoja el ambiente, y si no mal recuerdo a ti te gusta ¿no?. O mejor podríamos ir al cine, ¿recuerdas la película sobre la que hablamos la última vez? se estrena acá, me encantaría ir contigo. ¿Pasaste buenas fiestas? Acá todos bien. ¿Qué más has hecho? Te extraño mucho, ansío tu regreso. Besos". Aún así, lo envió.
Después, elegiría su atuendo y su diálogo. ¿Falda azul o pantalón verde? ¿Le diría la frase "necesito saber si estás realmente involucrado en nuestra relación"? Sonaba muy ensayada y autoritaria. ¿Antes de eso, dejaría que pasara algo o llegaría directo con la abrumadora charla?. ¿El suéter rosa, o el gris? depende de la falda, ah! pero no sabía si sería pantalón. Eso sí, los tacones grises. ¿Tacones? Pero ¿no era eso un poco extraño, dar el gran discurso al tiempo que se sostenía en 15 centímetros abajo de cada talón? Lo haría sentada. Pero ¿si él se decidía por el billar? Mejor zapatos bajos. Esos color miel tan cómodos, pero no le iban bien a la falda azul. ¿Y si él sentía lo contrario? ¿o no sentía nada al respecto?, pero tanto tiempo y ¿no sentía nada?, era poco probable. Ya era momento de tener respuestas, la gente toma este tipo de decisiones en año nuevo. Ella podría hacerlo también, es el ambiente, en el aire flotan los deseos y los planes a futuro. ¿Debería escribir el diálogo? ¿Ensayarlo? ¿Con medias la falda?…
Las dudas empezaron a crecer en su interior. ¿Estaba ella segura de estar involucrada en dicha relación? ¿Qué relación?. No apresuró la respuesta. Se dijo "Espera, será año nuevo, me puedo reinventar, hacerme ilusiones". La gente lo decía, parecía creerlo, la fecha era para eso ¿o no?. ¿Y si él se sentía presionado?. Mejor no, mejor dejar que las cosas tomaran su propio curso. Pero ya había enviado el correo, y le iba pareciendo que ya lo presionaba, y sin embargo, lo dudaba al mismo tiempo.
Lo siguiente fue arrepentirse, hundirse en el peor de los ánimos y en la más grande bolsa de malvaviscos gigantes que encontró en el supermercado. Se sentía tan confundida que se comió primero todos los malvaviscos rosas, para no ver el paliducho tono, para tragarse con ellos la cursilería. La bolsa se quedó con los malvaviscos blancos. Le recordaban las fogatas de la infancia, recordó otros fines de año. En eso estaba, recapitulando otros fines de año, y recordó varios intentos de cambio. Si a caso había hecho algo para modificar su vida no estaba ligado por fuerza al final del año. Ya no veía la asociación con claridad. No esa noche, noche de empacho. Saldría a caminar. También había pensado en reanudar sus rutinas de carrera matutina ¿por qué no iniciar con una caminata nocturna? Una acción previa al año nuevo, se sentía animada, comprometida, en el mejor sentido de la palabra.
Tomó una chamarra, aunque no hacía tanto frío, el viento soplaba. Tomó las llaves. Ya era tarde. ¿Y si le pasaba algo?. La calle lucía muy solitaria y en los periódicos sólo se hablaba del peligro de la época decembrina. Las dudas de nuevo. Sintió frío en las manos. Mejor tomaba un café, los vecinos habían hecho café horas antes y el olor se había colado en la casa. Aunque el café no va con malvaviscos… mejor un chocolate con leche.
Y así fue, los propósitos de una nueva vida, de rutinas saludables, las aparentes decisiones tomadas, el diálogo planeado y hasta el atuendo ideal, se fueron derritiendo conforme crecía la madrugada, así como los malvaviscos en la taza con chocolate caliente. Al fin y al cabo, el regreso del susodicho era algo que mes con mes, durante ese año, se había pospuesto, ni el mismísimo inicio de otro año, símbolo inequívoco del nuevo comienzo, podría asegurar que este mes sí, él regresaría.
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fuente foto: http://www.dulcesdelarosa.com.mx/#/bombones
2 comentarios y/o opiniones:
Y si coincido con el comentario de francisco , no dejes de escribirnos, he de confesarte que hace mese no entraba pero hoy me puse al corriente y me gusta mucho leerte!
saludos y besos!
p.d. quiero decirte que este es el tercer comentario que vuelvo a redactar por que no aparecen publicados , no se que pasa! el primero era casi igual a este el segundo era mejor y algo cursi, el tercero era la copia del segundo y este es claro y corto por que lleva unos toques de estress y desesperacion.por eso no pongo comentarios jajaja , no te lo tomes personal.
Te quiero!!
Danielita,
me parece muy extraño lo de los comentarios, lo he checado y según yo, todo normal. Lo que yo a veces hago es escribir el comentario y antes de ponerle "publicar" lo copio, y si no se publica, ya lo vuelvo a pegar.
Sobre esto de escribir, es que a veces ya ni sé, como toco muchos temas y digo muchas cosas, siempre he pensado darle una línea a estro, pero no sé qué sería más interesante y a mí sí me importa la interacción, tengo un plan para que funcione para mí y seguir escribiendo, pronto les explicaré
te quiero también =)
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