martes 4 de octubre de 2011

palabras en movimiento


el metro.
el metro, el metro.
es mi sistema de transporte, el de siempre, el de hace mucho tiempo.
el metro, el metro.
El sistema de transporte colectivo. Con sus diseños de boletos y sus trenes color naranja, sus horas pico y sus madrugadas vacías.
Pino Suarez, la estación. Tan familiar, tan de casi diario.

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Maj Britt Jensen y Wanda Dubrau generaron un proyecto para el metro.
Hoy lo he vivido, no como amiga de Maj, ni como su cómplice (ya saben tenemos intermitentemente esta empresa "tira-líneas", en su acepción de intento y designio de hacer algo, que un día sí quiso ser una industria del montaje museográfico y de reflexión sobre el arte, pero por una u otra cosa, nuestras colaboraciones siguieron, peor no como empresa, como designios personales en la que la otra tomaba parte, en fin.). Fui al metro Pino Suarez, a la estación, al pasaje de los libros, que en realidad se llama "Un paseo por los libros" para mí siempre fue más un pasaje que un paseo, pero bueno, el STC le quiso dar un nombre más ameno. En fin que, fui como usuaria, movida por la curiosidad.
Yo recuerdo el pasaje cuando era eso, un pasaje, sin libros aún, lo recuerdo bien. Recuerdo luego el inicio del proyecto de las librerías y recuerdo las veces que decidí caminar por ahí para ver qué libro me encontraba, o para buscar algún material didáctico, ya fuera para mí o para alguien de la familia. También frecuentaba (me pregunto ¿por qué ya no?) el "Pórtico de la ciudad de México" (el 2A creo) pues había muchas películas buenas, originales y con atractivos descuentos. Así como la del FCE o la de Conaculta, por los descuentos, no sé, había promociones frecuentemente. Tengo la lista de teléfonos de todas las librerías del pasaje, por si se ofrece...
Cuando niña, caminaba por el pasaje y me encantaba correr en el montículo que está casi a la mitad del largo pasillo, zona cuya salida da al "parque del señor payaso" sí, así se llamaba.
Luego, al ver que se convertía en librería me emocionó la construcción del "auditorio", miraba los programas con esperanza de encontrar algo de mi interés... nada.
Francamente nunca pensé en hacer algo yo misma ahí, la mala experiencia que tuve cuando quise hacer un proyecto para las vitrinas del metro, junto con algunas otras chicas de la escuela, fue suficiente para no volver a pararme en las oficinas de "cultura" del metro. Eso y las no muy alentadoras exposiciones que se ven, justo en esos espacios, en las vitrinas que tanto bocetamos en balde... en fin, que, sin pena, bueno sin gloria y con pena, me fui olvidando del metro como espacio de intercambio ... artístico... y volvió a ser simplemente mi transporte, bueno no simplemente, él sabe, tenemos una relación íntima, corporal y anecdótica (hasta lo sigo en twitter), me sé mis mejores rutas y horarios, tengo miles de páginas y fotocopias leídas en sus trenes, encuentros, desencuentros, historias de llantos, de abrazos, de compañía, de soledad, de prisa, de calma, de susto, risas... de vida, de usuaria frecuente.
Por eso fui hoy como usuaria del metro a la acción de las 2.45 pm, a la lectura colectiva. Me senté ahí, a leer un libro de Yasunari Kawabata, que ya había leído (en condición de préstamo), el cual, al gustarme, compré hace un par de años. Hoy lo vi en su envoltura y dije, es hora de abrirlo, lo metí a la bolsa expresamente para releerlo en el metro. Hicimos lo que muchos solemos hacer, leer en el trayecto, aunque no en el tren ésta vez. Luego nos (a los otros usuarios/espectadores y a mí) pasaron un micrófono, leímos una frase. Se terminó. Las acciones de las artistas continuaron. Yo, como algunos usuarios que pasan por ahí, debía irme, ya saben, el trabajo y esas cosas.
Antes de la acción proyectaron un video, unos minutos documentales sobre la gente que trabaja para "Metromedia", el área del STC encargada de la programación sonora, audiovisual de todo el sistema.

Me dio mucho gusto ver sus rostros y escuchar sus voces decir otra cosa que no fuera "por su seguridad, no cruce la línea amarilla", me encantó ver al programador de música mostrando las melodías de su preferencia a quien lo entrevistaba, las ganas de todos de tener proyectos diferentes dentro de la programación, hasta emisiones en vivo. Espero que el documento sirva para que la autoridades y administradores del STC aprueben algo así, a mí, como usuaria, me gustaría mucho, me encanta la radio.
Y justo alrededor de la radio gira el proyecto y programa de Maj y Wanda. Conozco bien el trabajo de Maj y sé que la colaboración y el habla son importantes. La radio, portadora y posibilitadora de ambas me parece, junto con el sitio de paso pero a la vez auditorio, un lugar lógico de encuentro con sus intereses y un público de pasaje.

Yo sugiero visitarlo y vivirlo, aunque vayamos de paso, al final, las estaciones como Pino Suarez son así, de movimiento y de cambio...

De 10 a 12 y de 14 a 16 horas, desde el lunes 3 de octubre y hasta el sábado 8 de octubre.
Auditorio del pasaje Un paseo por los libros. Estación Pino Suarez.

Abajo a la derecha, la invitación o "cartel". Arriba a la izquierda está el programa, no se ve muy bien, pero, ustedes vayan!

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