domingo, 25 de septiembre de 2011

hilos de sangre

"Y se fue. Sentí cuando cayó en mis manos el hilito de sangre con que estaba amarrada a mi corazón"
J. Rulfo

¿cuántas cosas están unidas por hilos delgados?
¿cuántas lo están por delgados hilos de sangre?
¿cómo se unen y cuándo se separan?
A mí que me gustan los hilitos... ¿con qué facilidad hago también enlaces invisibles? ¿y con qué tanta, los hago de sangre? (pienso, para eso se necesita demasiada confianza) ¿y los míos, internos, siguen amarrados? supongo, estoy muy viva...

Es un tanto extraño, pero creo que es verdad, la sangre es también un hilo transparente que va de los padres a los hijos, de los abuelos a los tíos, de los sobrinos a los hermanos, y así. Es un hilo que alerta y llama, que advierte y consuela aunque sea a distancia.

Cuando estuve lejos nunca sentí gran preocupación ni emoción por parte de mi familia, porque sé que sabían que yo estaba bien. A veces yo sentí que algo pasaba, y estaba en lo cierto.

Ayer recibí algo que esperaba. Unos resultados de laboratorio, tuve cita con un médico. Tengo algo. No es grave, pero es algo, de esas cosas que una no espera, pero que hacen tambalear la vida porque una no sabe de dónde salió y porque toca más que a la salud...
De esas veces que una va al médico porque se tenía que revisar una cosa, que parecía extraña y llevaba así un tiempo, no mal, sólo extraña y te dice "no te preocupes, eso está bien, pero... salió ésto acá y quiero hacerte un examen más"... y luego, sí, algo inadvertido pasaba. Algo pasa.

Ayer, después, no salía la tarde como la agenda lo planteó y tenía unas horas ahorcadas, no pude visitar a una amiga que vive por el rumbo por el que yo andaba, así que pasé a ver a mi hermana, las coincidencias me llevaron y me abrieron la puerta de su cocina. Le dije todo y ella que es mayor, lo comprendió y me alimentó. En todos los sentidos.

Hoy recibí una llamada telefónica de mi padre. Sé que mi madre, a quien le conté todo por teléfono (y quien por cierto, y como siempre, lo tomó con tanta calma), no le dijo nada sobre lo que me acontece. Sin embargo él me llamó, diciendo que sólo era para saludarme. Sé que lo sabe, es decir, sé que no necesita que yo le diga ciertas cosas, él sabe cuando yo no estoy bien, o cuando estoy muy bien, aunque no me vea en días, en meses... lo cierto es que casi lloré al escucharlo, pero no quise hacer drama, y no era drama, era pura ternura la que me salía.

La familia es una cosa complicada, a veces incomprensible, adorable e insoportable. Me parece una red transparente y sensible que en ciertos momentos sostiene, en otros detiene; impulsa pero es pesado cargarla en ocasiones. Hay que conocer la distancia ideal para que los hilos se tensen de forma adecuada, para que no te jalen, pero tampoco pesen, para que la comunicación no-oral fluya correctamente.

también sospecho que eso del "reloj biológico" tiene su origen en enlaces finos, delicados, que se tejen y lo ponen en marcha, con el fin de extender esa red... aunque esa es otra historia...
así como otra historia en la que pienso ahora es en la amistad, que es otro tipo de familia y de enlazadas elecciones. Y sí, ellas también han estado tensando y soltando los hilos imaginarios, que tienen otro tipo de alertas, cuidados y comunicaciones...

tanta ternura, eso debe ser, el tejido es mejor si se combinan los dos hilos, supongo...

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