miércoles, 21 de septiembre de 2011

colección de objetos

Entrada dedicada a mis objetos,
en especial a mi máquina de escribir.
Queridas colecciones, hoy las quiero más,
pequeños objetos recuperados, son mi orgullo...

No creo conocer toda la ciudad de México, sin duda mi zona más familiar es el centro, sin embargo he caminado muchas calles y rutas diversas.
Hace tiempo, hace años, en la infancia frecuenté la colonia Roma, por varias razones que no cabe aquí explicar; el caso es que muchas casas me gustaban. Una casa que para mí parecía, en aquel entonces, de ensueño, estaba en una esquina en la calle de Colima, con puertas y ventanas redondeadas y finos detalles que envolvían los marcos, me encantaba, según recuerdo la fachada era de algún color, no como es hoy, o al menos que mi memoria me engañe, cosa muy probable. Pero lo certero era que pasaba junto a aquella casa y yo imaginaba entrar, vivir en ella.

El sábado por fin conocí el MODO (el Museo del Objeto del Objeto [no sé por qué doble "del objeto", será que su objeto es el objeto...]) y resulta que está en esa casa que me gustaba tanto. Doble placer, poder entrar al inmueble estilo nouveau y ver parte de la colección del recinto. Sombreros, postales, tenis, lámparas. Objetos. Diseñados, ideados, utilitarios, "viejos".
El personal insiste en que el valor está en el diseño de los objetos y no tanto en la antigüedad... no lo podría asegurar, es verdad, el diseño de los objetos presentados, para los especialistas, es algo que debe conservarse y estudiarse; pero para los seres con sangre de acumuladores, la antigüedad de los objetos y la variedad de objetos de las colecciones son parte indispensable. El papel amarillento, las plumas caídas de los sombreros, el metal un poquito oxidado, la madera hinchada, el bulbo que ya no sirve...
El lugar me pareció pequeño, pensé que tenía un piso más o más salas, yo qué sé... lo recorrimos (fui con un par de amigos) bastante rápido, no con poca emoción, pero sí pronto. Y luego pensé, cuarenta pesos de entrada, para tan pequeño vistazo... es decir "me dolió el codo" entiendo que la conservación de los objetos es costosa, pero también en mi casa y en casa de mis abuelas hay mucha cosa vieja y desgastada que puedo contemplar... en fin que, por un momento pensé que el valor del boleto era elevado. Por ejemplo, a comparación del MyT, pues, el de memoria y tolerancia es grandísimo y tiene mucho equipo, tecnología, personal. No es que se puedan comparar, pero me pregunto qué tantas labores tendrá planeadas el MODO que necesita dicho ingreso, o a caso la variedad de materiales y la delicadeza de los mismos hacen que el trabajo de conservación sea más laborioso que el que supongo.
En fin, luego olvidé eso, porque creo que un museo así es importante. Los museos de arte, a mi ver, son indispensables, pero los de diseño no tendrían que ser menos, y en la ciudad ya nos hacía falta un lugar preocupado por el estudio de la historia del diseño y por la conservación de nuestra basura histórica...
No sé nunca de qué lado estar, del lado de deshacernos de tanta cosa, como uno de los cuentos de Borges, en el que los hombres decidían partir del mundo y llevarse con ellos los objetos que habían producido, cosa que me parece muy responsable, o del lado de la insistencia de la posesión de la historia y la memoria a través de los objetos y de su polvo acumulado. Siempre es difícil decidir, pero las pasiones y las deformaciones de formación, no se niegan. Me gustan los objetos, tienen valores agregados para mí.
Y debo confesar que, me encantaría ver cada uno de los 30 mil objetos pertenecientes al acervo. Verlos y conocer su historia, la que se pone en la ficha y la que guarda cada objeto. Mi alma de coleccionista y pepenadora sonrió al entrar en la sala primera, y no tuvo suficiente, lo quiero conocer todo, cada objeto!
Es más, hasta sería lindo trabajar ahí... por qué no? En fin, más ensueño.

Visitemos el MODO, estemos al tanto de la buena inversión de las entradas y el buen desarrollo de sus programas educativos (pues veo que han impartido algunos talleres y pláticas) y de conservación.

Acá, un video del museo, en el cual, la curadora Ana Elena Mallet explica una sala de la exposición inaugural del MODO.


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