Notas antes de iniciar:
Espero guste mi redacción, inspirada en las revistas “femeninas” que he tenido oportunidad de consultar a lo largo de mi vida… desde la Eva, o la del Hogar, entre otras, que mis abuelitas guardan, donde se explica desde cómo hilvanar, cuál es la mejor tela de la temporada, los patrones más codiciados, modos y modales, hasta cómo cocinar un pollo… (una actividad de importación y exportación de revistas de moda y hogar tenía un fuerte auge en los 20’s-30’s en Latinoamérica, no se diga antes, pero eso era importación, a México llegaban las revistas europeas para mujeres con la moda más “chic” y los consejos de “mundo”), pasando por la clásica Paquita de los 40’s, luego las ya casi clásicas 15 a 20, Eres, Vanidades, Elle, Cosmopolitan, hasta la Harper’s Bazaar y por qué no, la Celeste… etc etc… y claro luego de ver Sex and the City en serie y películas...
Espero sea una lectura que le haga pasar un buen rato en este aire festivo de fin del año, es casi una pastorela... o por lo menos intenta tener un humor diferente, un peso menor que el de otros de mis textos.
Y recuerden, mi blog es público, pero agradezco que si me citan, digan que yo lo escribí, dado que hace un rato nadie me paga por escribir cosas desde mi ronco pecho (no digo que las que he hecho encargadas gratis me las paguen, no!), mínimo ser parafraseada se siente bonito.
29 repelentes básicos (o cómo continuar soltera a los 20, 30, 40… ?).
[Advertencia: Este texto tiene referencias observadas y estudiadas en múltiples ejemplos de la sociedad femenina contemporánea, está basado en bibliografía extensa y material audiovisual basto… cualquier parecido con mi vida personal, es mera coincidencia…]
Alrededor de una chica, joven, linda, inteligente, en fin. Mujer. Hay siempre una serie de personas, otras mujeres y hombres, que una conoce y con quienes se establecen relaciones sociales, interpersonales, de diversos tipos. Ahora bien, esos tipos de relaciones pueden ser modificados. Una compañera de la escuela puede convertirse en tu mejor amiga, por ejemplo. Pero quiero hablar de otro tipo de “modificación” en particular.
Como los casos más estudiados son de orden heterosexual, esto se refiere a la posible relación interpersonal que un hombre, que en determinado momento era amigo, compañero de trabajo, de clases, mero conocido o hasta desconocido, pretende entablar con una mujer. Una relación interpersonal íntima que implicaría enfrentarse a recovecos privados y a la vez sociales muy complejos que es preferible evitar. Si desde un principio sabes que él ni siquiera te atrae, o sabes que sería una de esas relaciones complicadas, o que no se llevarían tan bien o algo así, mejor detenerlo, repelerlo, sacarlo de raíz, como los barros, si lo haces mal vuelven a salir, hay que tener una práctica casi clínica para detener la “modificación”. (si eres uno(a) de mis lectores homosexuales, y te interesa repeler a ciertos seres, espero también funcionen algunos puntos, ya sabes, por si eres hombre y está ese guapo que dice ser “buga” pero te envía unas miraditas que… y quieres ponerle un alto, o eres chica, y no sabes cómo alejar a esa otra chica que está muy interesada en ti, pero tú, la verdad, no tienes tiempo)
Gracias a mi capacidad analítica y a la atenta observación de ciertos casos, hago un breve listado de repelentes básicos, los comparto porque son éxitos probados, técnicas mejoradas con los años, consejos que se transmiten de amiga a amiga, de generación en generación…
1. El primer paso es mantener las distancias y los roles del juego claros. A menos que sea ya casi como tu hermano no puedes hacer ciertas cosas, como mmmm… cambiarte de ropa frente a él (ok, exageré, pero no se me ocurre una menos obvia), o no sé, en una reunión de gente muy variada y numerosa, beber hasta que ya besas a cualquiera (no, no lo hagas, menos si hay algún chico que le gusta a alguna amiga tuya, eso, me han contado, no termina bien; aunque, al final, las amigas escuchan y perdonan), bueno es que luego una es un poco ciega y cree que no pasa nada, porque no le gustas, pero… sí pasa. Evita detonar cualquier atractivo, ahí sí, ni me preguntes qué es eso, cada una tiene sus increíbles cualidades.
2. Si no te interesa, pero él se ve interesado en ti, pon un límite pronto, sé muy honesta desde el principio, deja claro que no te gusta, que no aceptas su compañía, no en otros términos (si es que ya eran amigos o compañeros de escuela o trabajo), di que no te interesa. Es el paso más sencillo, recomiendo eliminar desde la primera mirada persistente de más de más de 6 segundos sin que tú lo estés viendo, una de esas miradas en las que no ves, pero sientes terriblemente que te ven, eso ya es un signo, le encantas. Detenlo.
3. Si es necesario llega al desprecio, algunos no entienden a la buena. Y el acoso en todos sus grados es penado, así que, si ya fuiste directa, pero él insiste, eso no es galantería, eso se llama acoso y una debe cuidarse. Si ya fuiste clara no aceptes nada, ni regalos, ya ni platicar. Aléjalo pronto. Si es necesario di con todas sus palabras: si me sigues molestando te voy a denunciar, eso se llama acoso.
4. Es tu nuevo dentista, joven y soltero (francamente no es atractivo, y eso de “el uniforme o la bata de médico” como atractivo, ya pasó de moda hace mucho tiempo). A ti no te interesa y además ya te vio hasta la última caries, y un día, se le olvida su juramento y te invita a salir (guácala! yo no haría eso, ya te vio hasta las amígdalas y te invita un café?! qué es eso? qué bueno que mi ginecóloga es mujer). O es el carnicero y ya te invitó a bailar porque cree que te le insinúas, sólo porque eres amable. Bueno, en esos casos, termina rotundamente tu relación económica con esa persona, ni una amalgama más, ni un bistecito extra (y cómo conoces al carnicero si eres vegetariana? … ejeeemmmh…). Y definitivamente dile al dentista que no es un comportamiento ético. Y al carnicero, pues… no pases más con tu sonrisa de oreja a oreja enfrente de su puesto.
5. Caso complejo. Es tu profesor (uno de esos al cual, la verdad, no le decías que no) y un día te dice uno de esos piropos como, no sé, se me ocurre… “pareces, junto a esa ventana, un cuadro de Vermeer” y te hace sentir como La alegoría de la primavera de Botticelli… estás en problemas. Evita encontrarlo, si tienes clase con él, ni modo, ahora evita a toda costa entablar cualquier contacto con él fuera de clase. Seriedad absoluta y poco maquillaje. Vístete terrible, siéntete torpe y fea en clase (pero no arriesgues tu calificación), sólo no le des razón, y sobre todo querida, mucha fuerza de voluntad.
6. Al parecer le gustas y te gusta, te manda mails a la cuenta de correo del trabajo, pero no son de trabajo… y tú, ya contestaste… mal, no sigas. O detienes eso o no va a terminar bien. Córtalo de tajo… no puedes, te gusta… entonces usa el repelente, recurre a la presión, muestra más atención, invítalo a salir, presiona, manda más mensajes, presiona, retrocederá. Si no retrocede, el día de la cita quédate a una junta, e intenta frenar los mensajes, y de nuevo: fuerza de voluntad.
7. Si te gusta un poco, pero no quieres nada serio, dilo. Sé directa, dile que no quieres nada serio con él, yo soy honesta, lo digo y añado: estoy loca, no me vas a aguantar. Tal vez él quiera lo mismo, y algo breve se da y pasará a la historia rápido.
8. Tienes algo poco serio, pero ya te aburriste, no lo buscas pero él te busca. Ya dijiste que prefieres no verlo, pero te busca y pues muy aburrida, pero te gusta. Entonces empieza a preguntar sobre todo en su vida, sentirá que eso puede ser un signo de que te interesas más en tener algo formal, te dirá que preguntas mucho, lo hartarás y no te buscará más.
9. No ocultes tus sentimientos, puedes traerlos a flor de piel, lo detestan, si estás triste llora, si contenta, ríe a carcajadas, que sea como terapia, sácalo todo cuando estés con él; a menos que sea psicólogo, o algún tipo de profesional en el tema, no hay humano que resista tanta intensidad.
10. Si es de esos que aguantan siendo “tu amigo” platícale con detalles tu vida sexual con otros hombres, se irá pronto, si no se va y sólo tuvo un lapsus de equivocación y todo vuelve a su cause, es tu amigo. Entonces, no lo dejes ir.
11. Preséntale a algunas amigas solteras. A tus amigas debes advertirles que está tras de ti, para que sepan a qué atenerse, por si les gusta. Si no gusta el muchacho, preséntale a las amigas de tu hermana(o)… funciona mejor cuando tú eres mayor y “las amigas” son adolescentes (mayores de 18, no quieres provocar problemas legales, ni involucrar a una chica inexperta… bueno… hay unas que a los 16…). O al revés, si conoces a sus amigos o a sus primos... y alguno resulta interesante, comienza a frecuentarlo, como diría mi abuelita, quien "quita" y te va mejor...
12. Si te invita a cenar en plan de “amigos”, pero no invita amigos… lleva a tu mejor amigo, o a tu hermano, aunque lo invites de última hora y llegue a la mitad de la cena. Esa noche deja que tu hermano o amigo te lleve a casa, no él. Detestan ver cómo otro hombre tiene tu entera confianza. Si no se va de tu vida y algo hay que te agrada, quédate con él, al final se cansará, los que más intentan mostrar su persistencia son los más débiles. Si no tienes hermanos… mmm… no sé, prueba otra opción de las siguientes o anteriores.
13. Si no te diste cuenta que quería algo contigo (y al parecer a ti no te es indiferente) y estás cayendo, muéstrale cuán ocupada estás y lo profesional que eres, porque lo eres. Entonces ocúpate más y pospón sus citas; los pretexto se notan, así que debe ser cierto, ocúpate mucho, ten un trabajo extra, o trabaja horas extras, estudia otra carrera, toma más materias, clases de idioma, ejercicio, forma parte de un voluntariado, pasea a tus perros más, no sé, hay tantas cosas buenas que una puede hacer.
14. Le admiras intelectualmente (dios, qué caso tan raro) y crees que te gusta, eso no está bien, menos si notas que le gustas. Pasa de ser profesional a ser hiper-ñoña, que no te siga el paso en las conversaciones, cánsalo, se irá. Y si resulta más ñoño que tú, tú también tienes un límite, muestra cuán ignorante eres, y/o cuéntale de tus salidas a bares y fiestas, ah, claro! háblale de zapatos y de moda, se aburrirá.
15. o un 14 bis. No lo admiras, pero la verdad sí le traes ganas. Misma aplicación pero más fácil, sé hiper-ñoña, como no lo admiras es fácil, inicia conversaciones “serias”, vayan al cine, el cine “de arte” siempre es bueno para que pierdan el interés. O para evidenciar las intenciones (porque sin duda no querrá ir al cine de nuevo) y poner en marcha el punto 7.
16. Si es de esos, que, bueno, sí quieres que esté pero no ves claro; como que no, pero te busca, o como que sí, pero no se decide y ya no sabes ni qué. Y más bien, a ti sí te gusta. Pero una se cansa, tiene sus límites y ya basta. Fácil, dile que quieres un hijo, nunca falla. Ni siquiera tienes que decir “tuyo”, sólo menciona que quieres un hijo, no que lo planeas, no, tampoco decimos mentiras, sólo que sientes que tu reloj biológico ha comenzado a pedirlo, a cierta edad una siente esas cosas, es cierto, sólo que no lo divulgamos a los cuatro vientos; en fin, dile y dejará de buscarte enseguida. (no funciona si quiere algo serio contigo, ojo con el tipo de repelente y el tipo de situación).
17. Si cree que haciéndose pasar por alguien que se lo toma ligero y te propone que sólo sean amantes (pero sabes que no es así) habla las cosas muy abiertamente, tan abiertamente que se asuste más que cuando tú te asustaste de sus propuestas…
18. Preséntale a tu padre. Bueno, tal vez no tengas la fortuna de tener un padre como el mío… pero en general es algo que no agrada. Atención, este punto no aplica si el susodicho es de esos tranquilos y bonachones, de esas buenas personas que platican hasta con las piedras, casi casi se harán amigos, bueno, depende también de tu padre...
19. Invítalo a comer con tus amigas, que sea el único hombre. Te dirá que sí, e irá, pero no lo soportan, tanta hormona femenina y tanta voz aguda será demasiado, quedará aturdido y te pedirá que no lo vuelvas a hacer, ahora, cuando lo quieras menos tiempo cerca, toma la iniciativa de la reunión para el café; ver a tus amigas tendrá doble sentido gratificante.
20. Ya caíste. Entonces, exige. Sé muy exigente. Sé precisa con las instrucciones. Ejemplo: Cómo que un “Ferrero”?! pero si me vas a regalar chocolates, que sea chocolate! mínimo 74% cacao. Y si son del “super” olvídalo, mínimo unas trufas de cocoa 60%, no menos cocoa, si no, eso no es cocoa… (cuenta la leyenda… que alguien llegó con un kilo de trufas de la tienda a la cuál fue enviado, otro buscó la tienda más “chic” de chocolateros/artesanos del momento y así). El té, de bolsita? no, eso no es té, y no, no lo dejes en la taza así, cómo crees?! así no se prepara… . Te lo llevará hasta la cama varios días, hasta meses, pero un día, que se queme en el intento, y sugiera que vayas a la cocina por tu té en ropa interior, porque obvio, tú estás en la cama, lo miras con desprecio, te vistes y te vas. Seguramente buscará pretextos para pasar menos tiempo contigo, se irá. Nota: si no has tenido ningún tipo de contacto íntimo más que el saludo de mejilla con el susodicho, éste NO es el punto a seguir, si exiges cosas, él puede sugerir que seas “cariñosa” y claro, es tu decisión, pero si la finalidad es repeler así no funciona, créeme, hay quien ha hecho el tour de todos los restaurantes de “autor” del centro histórico y él susodicho no conocía un límite, accedía, y no la dejaba, ella podría haber pedido mil cosas, pero el punto no es pedir; el mismo ejemplo del kilo de trufas, pero no querido, una no afloja por un kilo de cacao con mantequilla; el punto es que se aleje. Es por ello que este punto aplica cuando sí, te gusta, ya lo besuqueaste, etc, pero sabes que no funciona y necesitas tu espacio.
21. Dile que lo amas. Si él no te lo ha dicho y zaz! ya te enamoraste, estás a tiempo de alejarlo, sé la primera en decirlo, saldrá corriendo. Si te lo dice primero, estás en problemas. Será más difícil, pero no imposible.
22. Exige más. Sé una obsesiva de la agenda, a la hora que tú digas, en donde tú digas, como tú digas, y si no llega o no puede o no es como tú dices, tienes todo el derecho a enojarte, tu tiempo es oro y tu compañía no tiene equivalente, no hay pretexto. Ponle ritmo, y cuando él sugiera, sobrepón tu plan, exige. Se agotará.
23. Estás con él, y dice que “lo suyo” no es serio, pero te trata como a su pareja y llevan tiempo, meses, más de un año, o más en eso, no es justo. O se decide o que se largue, si no estás para jueguitos, no es cuando a él le conviene y cuando él quiere, es porque ambos quieren. Así que, presiona, así como él tiene actitudes de “pareja”, tú también, organicen algo juntos, algo serio, no sé, hay tantas opciones, qué sé yo… la cena de fin de año para los amigos, una fiesta de cumpleaños, algo que parezca pequeño, pero juntos; no podrá y tronará.
24. Estás con él, es tu pareja, sin duda; las cosas se ponen serias y te está dando miedo. Es hora de pensar en el futuro, no te vas a quedar ahí, o sí? Hora de hacer planes. Qué se yo… ir lejos, por qué no? Pide una beca para estudiar en el extranjero, un año mínimo, dos, más, qué importa, nunca es tarde, ni temprano, para eso; es el mejor momento, no sabes si te la van a dar, pero eso ya pone a temblar las cosas y él también se replanteará su vida futura, le dará más miedo que a ti y se irá.
25. Cuando se “vaya” y un día intenta buscarte aunque han quedado en no verse, pero así te escriba, por cualquier pretexto o tontería, dile lo que sientes, lo detestan y eso lo complica todo, ah y dile que hace lo mismo que su padre, seguro es cierto, simplemente porque todos nos parecemos un poco a nuestros padres, y hay que reconocerlo; pero en esos momentos delicados, lo detestan, se ponen groseros, cosa que no deben (porque una cosa es decir la verdad y otra muy diferente es ofender, a eso no juegues, a las ofensas no, y si empieza, aléjate y denúncialo, dile a todo el mundo (es decir, sus conocidos en común) lo grosero que ha sido, hay que tener defensa, una nunca sabe cuándo de la grosería pasen a la agresión), el punto es que se arrepentirá de buscarte.
26. mejor dicho 25 bis. Te busca so pretexto de trabajo o escuela, por favor no seas tontita, eso no existe, a menos que en una extraña vida paralela lo hayan superado. Si te invita a algo de “trabajo”, indaga bien, pregunta cada detalle, seguramente algo no tiene bien planeado y no cuadra, se desesperará de no poder sostener su plan y retrocederá por temor a ser descubierto. Retrocederá y como se sentirá amenazado te dirá que tú no eres profesional, no le creas, él inventó todo para tenerte cerca. Si la invitación es de alguien más y lo involucra, medítalo bien, también indaga antes de aceptar.
27. No tienes por qué soportar a su nueva novia, o lo que sea. Si ella no te cae bien, no finjas, no te cae bien y punto. Aunque no te inviten a las comidas de “sociedad”, tiene que aprender que los amigos son los amigos y sí, al principio creen que la del berrinche eres tú, pero ya verás, la lealtad sale a flote y los amigos siempre te prefieren, la “nueva” y él serán los que se aparten, porque si ella no te cae bien, seguro a tus amigos tampoco, es extraño pero, los amigos de verdad, si son tus amigos, se hacen amigos de otros amigos tuyos y en general, la gente que te cae mal tampoco es de su agrado; los amigos comparten puntos de vista, no?. En fin, no seas condescendiente. Así, no tienes qué pasar el desagradable momento de verlo. Se ha ido.
28. Devuélvele hasta la cosa más chiquita que tengas de él, cosa en común, recuerdo, obsequio, todo. No importa que ya hayan pasado años, funciona en múltiples casos, desde el de un par de noches, hasta con los más pacientes, con esos que se alejan un tiempo, años, no sé, y de repente hacen “apariciones”, hazlo, es un gran alivio y una de las maneras más eficaces de alejarlo cuando aún le quedan ganas de buscarte.
29. Nunca enuncies que deseas que vuelva… aunque lo desees.
Sigan estos puntos básicos y su tranquila soledad estará asegurada.
Les saluda, desde la cocina, digo, desde la redacción del blog, con un pan calientito de chocolate. Susana Santoyo.
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fuente fotos: 1. Archivo personal. Media vista de la mitad del matriarcado al cual pertenezco, si antes había hablado de mi lado masculino… esta es la ocasión de mostrar cómo del lado de mi madre son una fábrica de estrógeno.
2. Archivo personal. Muestra de mis capacidades culinarias, herencia de la fábrica de estrógeno.