viernes, 31 de diciembre de 2010

11... me gusta ese número

We put our feet just where they had, had to go, never to go
Beirut

Mi abuelita dice que por algo pasan las cosas.
Creo que es la treintava ocasión que cito este mismo enunciado.
Pero es que nunca deja de sorprenderme su peso y su función, por lo menos en mi vida.
Acá, yo no tengo tele. Y el internet prestado se va y viene, no me puedo fiar.
Gracias a que… por algo pasan las cosas… podré escuchar por radio el conteo regresivo del fin del año. Menos mal.
Yo no sé muy bien qué esperaba de este año, bueno sí, en realidad creo que esperaba un chorro de cosas que no obtuve, pero también sé, gratamente, que tantas cosas más que había pedido con ahínco me fueron otorgadas, para “mis pulgas” con poco sentido de la satisfacción, varias han sido una decepción y quiero enunciar que Ya basta!, llevo año y medio de vivir decepciones dolorosas y ya no quiero, eso se ha terminado.
Y justo porque si algo de mí valoro, y al parecer otras personas valoran, es mi capacidad de sorpresa, algunos lo llaman entusiasmo, no sé, yo lo asocio a una extraña ingenuidad la cual, por alguna razón, por más cosas duras de la vida y decepciones, continúa. A veces creo que hasta crece. Podría decir que Ana gana lugar aquí, entre nosotras. Pareciera que ella se ha hecho más fuerte.
Mírenme ahora, escribiendo esto, yo que por la mañana en un ataque de miedo envuelto en el delirio de la fiebre, corrí por segunda vez al dispensario médico; temía que la fiebre se elevara a tal grado que no llegara al 2011… sí, soy bien lloroncita con las enfermedades, más si nadie me está cuidando.
Sí, vivir sola me ayudó para ahora vivir en verdad sola. Es cierto. Pero no estaba preparada para mi primera, y espero última, fiebre de estado viral.
En verdad que no estaba preparada para más de la mitad de las cosas que he vivido en los últimos 3 meses "sola". En verdad no estaba preparada para lo que he vivido, hasta acompañada, en el último año, en los últimos años… un día te despiertas y la vida agarra un ritmo impresionante, y no te bajas.
Un día estás en el mar, por fin, en el mar, luego de tanto tiempo de añorarlo y luego un par de días después, tienes fiebre y un estado viral feo. Un día estás a punto de hacer el viaje de tu vida y justo antes te enteras que, uno de los personajes indispensables en tu rompecabezas del futuro, a quien añorabas conocer y de quien deseabas aprender, muere. Un día piensas que ya, vas a deberle una "lanota" hasta al de la fruta del mercado porque no tienes ni un "quinto" y al otro día tienes un trabajo de sueldo envidiable. Todo claro, con sus extraños bemoles.
Un día… de un día a otro, de un minuto a otro, las cosas literalmente te dan la vuelta y de que empiezan, no paran.
Y sin embargo, aquí, desde mi cama, tosiendo, con una cantidad inusual de pañuelos desechables a mi alrededor, escucho algunas canciones que han sido soundtrack del ultimo año, de los últimos años. No sé si las lágrimas son de mi estado viral o son de que estoy sensible y escucharlas me hace derramar un par de lágrimas... o varios pares. No lo sé.
Justo ahora escucho a Beirut, y lo bueno es que no los asocio a nada, es como un sonido grato, amable. Lleno de posibilidades.
Como la última campanada del fin del año, en donde simbólicamente y amorosamente, para una gran cantidad de personas en el mundo, se puede volver a comenzar…

saludos especiales a mis "seguidores" jaja aplausos!!, a mi mamá que ya también lee el blog jajaja y a toda la gente maravillosa que sé que lee el blog aunque nunca comente (los quiero).
Feliz 2011 a todos. Comencemos, sí.

domingo, 26 de diciembre de 2010

antes de, para, luego...

lugar
condicional
frío
final
inicio
marea...

chocolates y tés a nivel de un mar...

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fuente foto: archivo personal. en algún lugar de Calvados. 2010.

domingo, 19 de diciembre de 2010

29 básicos...


Notas antes de iniciar:
Espero guste mi redacción, inspirada en las revistas “femeninas” que he tenido oportunidad de consultar a lo largo de mi vida… desde la Eva, o la del Hogar, entre otras, que mis abuelitas guardan, donde se explica desde cómo hilvanar, cuál es la mejor tela de la temporada, los patrones más codiciados, modos y modales, hasta cómo cocinar un pollo… (una actividad de importación y exportación de revistas de moda y hogar tenía un fuerte auge en los 20’s-30’s en Latinoamérica, no se diga antes, pero eso era importación, a México llegaban las revistas europeas para mujeres con la moda más “chic” y los consejos de “mundo”), pasando por la clásica Paquita de los 40’s, luego las ya casi clásicas 15 a 20, Eres, Vanidades, Elle, Cosmopolitan, hasta la Harper’s Bazaar y por qué no, la Celeste… etc etc… y claro luego de ver Sex and the City en serie y películas...

Espero sea una lectura que le haga pasar un buen rato en este aire festivo de fin del año, es casi una pastorela... o por lo menos intenta tener un humor diferente, un peso menor que el de otros de mis textos.

Y recuerden, mi blog es público, pero agradezco que si me citan, digan que yo lo escribí, dado que hace un rato nadie me paga por escribir cosas desde mi ronco pecho (no digo que las que he hecho encargadas gratis me las paguen, no!), mínimo ser parafraseada se siente bonito.

29 repelentes básicos (o cómo continuar soltera a los 20, 30, 40… ?).

[Advertencia: Este texto tiene referencias observadas y estudiadas en múltiples ejemplos de la sociedad femenina contemporánea, está basado en bibliografía extensa y material audiovisual basto… cualquier parecido con mi vida personal, es mera coincidencia…]

Alrededor de una chica, joven, linda, inteligente, en fin. Mujer. Hay siempre una serie de personas, otras mujeres y hombres, que una conoce y con quienes se establecen relaciones sociales, interpersonales, de diversos tipos. Ahora bien, esos tipos de relaciones pueden ser modificados. Una compañera de la escuela puede convertirse en tu mejor amiga, por ejemplo. Pero quiero hablar de otro tipo de “modificación” en particular.
Como los casos más estudiados son de orden heterosexual, esto se refiere a la posible relación interpersonal que un hombre, que en determinado momento era amigo, compañero de trabajo, de clases, mero conocido o hasta desconocido, pretende entablar con una mujer. Una relación interpersonal íntima que implicaría enfrentarse a recovecos privados y a la vez sociales muy complejos que es preferible evitar. Si desde un principio sabes que él ni siquiera te atrae, o sabes que sería una de esas relaciones complicadas, o que no se llevarían tan bien o algo así, mejor detenerlo, repelerlo, sacarlo de raíz, como los barros, si lo haces mal vuelven a salir, hay que tener una práctica casi clínica para detener la “modificación”. (si eres uno(a) de mis lectores homosexuales, y te interesa repeler a ciertos seres, espero también funcionen algunos puntos, ya sabes, por si eres hombre y está ese guapo que dice ser “buga” pero te envía unas miraditas que… y quieres ponerle un alto, o eres chica, y no sabes cómo alejar a esa otra chica que está muy interesada en ti, pero tú, la verdad, no tienes tiempo)
Gracias a mi capacidad analítica y a la atenta observación de ciertos casos, hago un breve listado de repelentes básicos, los comparto porque son éxitos probados, técnicas mejoradas con los años, consejos que se transmiten de amiga a amiga, de generación en generación…
1. El primer paso es mantener las distancias y los roles del juego claros. A menos que sea ya casi como tu hermano no puedes hacer ciertas cosas, como mmmm… cambiarte de ropa frente a él (ok, exageré, pero no se me ocurre una menos obvia), o no sé, en una reunión de gente muy variada y numerosa, beber hasta que ya besas a cualquiera (no, no lo hagas, menos si hay algún chico que le gusta a alguna amiga tuya, eso, me han contado, no termina bien; aunque, al final, las amigas escuchan y perdonan), bueno es que luego una es un poco ciega y cree que no pasa nada, porque no le gustas, pero… sí pasa. Evita detonar cualquier atractivo, ahí sí, ni me preguntes qué es eso, cada una tiene sus increíbles cualidades.
2. Si no te interesa, pero él se ve interesado en ti, pon un límite pronto, sé muy honesta desde el principio, deja claro que no te gusta, que no aceptas su compañía, no en otros términos (si es que ya eran amigos o compañeros de escuela o trabajo), di que no te interesa. Es el paso más sencillo, recomiendo eliminar desde la primera mirada persistente de más de más de 6 segundos sin que tú lo estés viendo, una de esas miradas en las que no ves, pero sientes terriblemente que te ven, eso ya es un signo, le encantas. Detenlo.
3. Si es necesario llega al desprecio, algunos no entienden a la buena. Y el acoso en todos sus grados es penado, así que, si ya fuiste directa, pero él insiste, eso no es galantería, eso se llama acoso y una debe cuidarse. Si ya fuiste clara no aceptes nada, ni regalos, ya ni platicar. Aléjalo pronto. Si es necesario di con todas sus palabras: si me sigues molestando te voy a denunciar, eso se llama acoso.
4. Es tu nuevo dentista, joven y soltero (francamente no es atractivo, y eso de “el uniforme o la bata de médico” como atractivo, ya pasó de moda hace mucho tiempo). A ti no te interesa y además ya te vio hasta la última caries, y un día, se le olvida su juramento y te invita a salir (guácala! yo no haría eso, ya te vio hasta las amígdalas y te invita un café?! qué es eso? qué bueno que mi ginecóloga es mujer). O es el carnicero y ya te invitó a bailar porque cree que te le insinúas, sólo porque eres amable. Bueno, en esos casos, termina rotundamente tu relación económica con esa persona, ni una amalgama más, ni un bistecito extra (y cómo conoces al carnicero si eres vegetariana? … ejeeemmmh…). Y definitivamente dile al dentista que no es un comportamiento ético. Y al carnicero, pues… no pases más con tu sonrisa de oreja a oreja enfrente de su puesto.
5. Caso complejo. Es tu profesor (uno de esos al cual, la verdad, no le decías que no) y un día te dice uno de esos piropos como, no sé, se me ocurre… “pareces, junto a esa ventana, un cuadro de Vermeer” y te hace sentir como La alegoría de la primavera de Botticelli… estás en problemas. Evita encontrarlo, si tienes clase con él, ni modo, ahora evita a toda costa entablar cualquier contacto con él fuera de clase. Seriedad absoluta y poco maquillaje. Vístete terrible, siéntete torpe y fea en clase (pero no arriesgues tu calificación), sólo no le des razón, y sobre todo querida, mucha fuerza de voluntad.
6. Al parecer le gustas y te gusta, te manda mails a la cuenta de correo del trabajo, pero no son de trabajo… y tú, ya contestaste… mal, no sigas. O detienes eso o no va a terminar bien. Córtalo de tajo… no puedes, te gusta… entonces usa el repelente, recurre a la presión, muestra más atención, invítalo a salir, presiona, manda más mensajes, presiona, retrocederá. Si no retrocede, el día de la cita quédate a una junta, e intenta frenar los mensajes, y de nuevo: fuerza de voluntad.
7. Si te gusta un poco, pero no quieres nada serio, dilo. Sé directa, dile que no quieres nada serio con él, yo soy honesta, lo digo y añado: estoy loca, no me vas a aguantar. Tal vez él quiera lo mismo, y algo breve se da y pasará a la historia rápido.
8. Tienes algo poco serio, pero ya te aburriste, no lo buscas pero él te busca. Ya dijiste que prefieres no verlo, pero te busca y pues muy aburrida, pero te gusta. Entonces empieza a preguntar sobre todo en su vida, sentirá que eso puede ser un signo de que te interesas más en tener algo formal, te dirá que preguntas mucho, lo hartarás y no te buscará más.
9. No ocultes tus sentimientos, puedes traerlos a flor de piel, lo detestan, si estás triste llora, si contenta, ríe a carcajadas, que sea como terapia, sácalo todo cuando estés con él; a menos que sea psicólogo, o algún tipo de profesional en el tema, no hay humano que resista tanta intensidad.
10. Si es de esos que aguantan siendo “tu amigo” platícale con detalles tu vida sexual con otros hombres, se irá pronto, si no se va y sólo tuvo un lapsus de equivocación y todo vuelve a su cause, es tu amigo. Entonces, no lo dejes ir.
11. Preséntale a algunas amigas solteras. A tus amigas debes advertirles que está tras de ti, para que sepan a qué atenerse, por si les gusta. Si no gusta el muchacho, preséntale a las amigas de tu hermana(o)… funciona mejor cuando tú eres mayor y “las amigas” son adolescentes (mayores de 18, no quieres provocar problemas legales, ni involucrar a una chica inexperta… bueno… hay unas que a los 16…). O al revés, si conoces a sus amigos o a sus primos... y alguno resulta interesante, comienza a frecuentarlo, como diría mi abuelita, quien "quita" y te va mejor...
12. Si te invita a cenar en plan de “amigos”, pero no invita amigos… lleva a tu mejor amigo, o a tu hermano, aunque lo invites de última hora y llegue a la mitad de la cena. Esa noche deja que tu hermano o amigo te lleve a casa, no él. Detestan ver cómo otro hombre tiene tu entera confianza. Si no se va de tu vida y algo hay que te agrada, quédate con él, al final se cansará, los que más intentan mostrar su persistencia son los más débiles. Si no tienes hermanos… mmm… no sé, prueba otra opción de las siguientes o anteriores.
13. Si no te diste cuenta que quería algo contigo (y al parecer a ti no te es indiferente) y estás cayendo, muéstrale cuán ocupada estás y lo profesional que eres, porque lo eres. Entonces ocúpate más y pospón sus citas; los pretexto se notan, así que debe ser cierto, ocúpate mucho, ten un trabajo extra, o trabaja horas extras, estudia otra carrera, toma más materias, clases de idioma, ejercicio, forma parte de un voluntariado, pasea a tus perros más, no sé, hay tantas cosas buenas que una puede hacer.
14. Le admiras intelectualmente (dios, qué caso tan raro) y crees que te gusta, eso no está bien, menos si notas que le gustas. Pasa de ser profesional a ser hiper-ñoña, que no te siga el paso en las conversaciones, cánsalo, se irá. Y si resulta más ñoño que tú, tú también tienes un límite, muestra cuán ignorante eres, y/o cuéntale de tus salidas a bares y fiestas, ah, claro! háblale de zapatos y de moda, se aburrirá.
15. o un 14 bis. No lo admiras, pero la verdad sí le traes ganas. Misma aplicación pero más fácil, sé hiper-ñoña, como no lo admiras es fácil, inicia conversaciones “serias”, vayan al cine, el cine “de arte” siempre es bueno para que pierdan el interés. O para evidenciar las intenciones (porque sin duda no querrá ir al cine de nuevo) y poner en marcha el punto 7.
16. Si es de esos, que, bueno, sí quieres que esté pero no ves claro; como que no, pero te busca, o como que sí, pero no se decide y ya no sabes ni qué. Y más bien, a ti sí te gusta. Pero una se cansa, tiene sus límites y ya basta. Fácil, dile que quieres un hijo, nunca falla. Ni siquiera tienes que decir “tuyo”, sólo menciona que quieres un hijo, no que lo planeas, no, tampoco decimos mentiras, sólo que sientes que tu reloj biológico ha comenzado a pedirlo, a cierta edad una siente esas cosas, es cierto, sólo que no lo divulgamos a los cuatro vientos; en fin, dile y dejará de buscarte enseguida. (no funciona si quiere algo serio contigo, ojo con el tipo de repelente y el tipo de situación).
17. Si cree que haciéndose pasar por alguien que se lo toma ligero y te propone que sólo sean amantes (pero sabes que no es así) habla las cosas muy abiertamente, tan abiertamente que se asuste más que cuando tú te asustaste de sus propuestas…
18. Preséntale a tu padre. Bueno, tal vez no tengas la fortuna de tener un padre como el mío… pero en general es algo que no agrada. Atención, este punto no aplica si el susodicho es de esos tranquilos y bonachones, de esas buenas personas que platican hasta con las piedras, casi casi se harán amigos, bueno, depende también de tu padre...
19. Invítalo a comer con tus amigas, que sea el único hombre. Te dirá que sí, e irá, pero no lo soportan, tanta hormona femenina y tanta voz aguda será demasiado, quedará aturdido y te pedirá que no lo vuelvas a hacer, ahora, cuando lo quieras menos tiempo cerca, toma la iniciativa de la reunión para el café; ver a tus amigas tendrá doble sentido gratificante.
20. Ya caíste. Entonces, exige. Sé muy exigente. Sé precisa con las instrucciones. Ejemplo: Cómo que un “Ferrero”?! pero si me vas a regalar chocolates, que sea chocolate! mínimo 74% cacao. Y si son del “super” olvídalo, mínimo unas trufas de cocoa 60%, no menos cocoa, si no, eso no es cocoa… (cuenta la leyenda… que alguien llegó con un kilo de trufas de la tienda a la cuál fue enviado, otro buscó la tienda más “chic” de chocolateros/artesanos del momento y así). El té, de bolsita? no, eso no es té, y no, no lo dejes en la taza así, cómo crees?! así no se prepara… . Te lo llevará hasta la cama varios días, hasta meses, pero un día, que se queme en el intento, y sugiera que vayas a la cocina por tu té en ropa interior, porque obvio, tú estás en la cama, lo miras con desprecio, te vistes y te vas. Seguramente buscará pretextos para pasar menos tiempo contigo, se irá. Nota: si no has tenido ningún tipo de contacto íntimo más que el saludo de mejilla con el susodicho, éste NO es el punto a seguir, si exiges cosas, él puede sugerir que seas “cariñosa” y claro, es tu decisión, pero si la finalidad es repeler así no funciona, créeme, hay quien ha hecho el tour de todos los restaurantes de “autor” del centro histórico y él susodicho no conocía un límite, accedía, y no la dejaba, ella podría haber pedido mil cosas, pero el punto no es pedir; el mismo ejemplo del kilo de trufas, pero no querido, una no afloja por un kilo de cacao con mantequilla; el punto es que se aleje. Es por ello que este punto aplica cuando sí, te gusta, ya lo besuqueaste, etc, pero sabes que no funciona y necesitas tu espacio.
21. Dile que lo amas. Si él no te lo ha dicho y zaz! ya te enamoraste, estás a tiempo de alejarlo, sé la primera en decirlo, saldrá corriendo. Si te lo dice primero, estás en problemas. Será más difícil, pero no imposible.
22. Exige más. Sé una obsesiva de la agenda, a la hora que tú digas, en donde tú digas, como tú digas, y si no llega o no puede o no es como tú dices, tienes todo el derecho a enojarte, tu tiempo es oro y tu compañía no tiene equivalente, no hay pretexto. Ponle ritmo, y cuando él sugiera, sobrepón tu plan, exige. Se agotará.
23. Estás con él, y dice que “lo suyo” no es serio, pero te trata como a su pareja y llevan tiempo, meses, más de un año, o más en eso, no es justo. O se decide o que se largue, si no estás para jueguitos, no es cuando a él le conviene y cuando él quiere, es porque ambos quieren. Así que, presiona, así como él tiene actitudes de “pareja”, tú también, organicen algo juntos, algo serio, no sé, hay tantas opciones, qué sé yo… la cena de fin de año para los amigos, una fiesta de cumpleaños, algo que parezca pequeño, pero juntos; no podrá y tronará.
24. Estás con él, es tu pareja, sin duda; las cosas se ponen serias y te está dando miedo. Es hora de pensar en el futuro, no te vas a quedar ahí, o sí? Hora de hacer planes. Qué se yo… ir lejos, por qué no? Pide una beca para estudiar en el extranjero, un año mínimo, dos, más, qué importa, nunca es tarde, ni temprano, para eso; es el mejor momento, no sabes si te la van a dar, pero eso ya pone a temblar las cosas y él también se replanteará su vida futura, le dará más miedo que a ti y se irá.
25. Cuando se “vaya” y un día intenta buscarte aunque han quedado en no verse, pero así te escriba, por cualquier pretexto o tontería, dile lo que sientes, lo detestan y eso lo complica todo, ah y dile que hace lo mismo que su padre, seguro es cierto, simplemente porque todos nos parecemos un poco a nuestros padres, y hay que reconocerlo; pero en esos momentos delicados, lo detestan, se ponen groseros, cosa que no deben (porque una cosa es decir la verdad y otra muy diferente es ofender, a eso no juegues, a las ofensas no, y si empieza, aléjate y denúncialo, dile a todo el mundo (es decir, sus conocidos en común) lo grosero que ha sido, hay que tener defensa, una nunca sabe cuándo de la grosería pasen a la agresión), el punto es que se arrepentirá de buscarte.
26. mejor dicho 25 bis. Te busca so pretexto de trabajo o escuela, por favor no seas tontita, eso no existe, a menos que en una extraña vida paralela lo hayan superado. Si te invita a algo de “trabajo”, indaga bien, pregunta cada detalle, seguramente algo no tiene bien planeado y no cuadra, se desesperará de no poder sostener su plan y retrocederá por temor a ser descubierto. Retrocederá y como se sentirá amenazado te dirá que tú no eres profesional, no le creas, él inventó todo para tenerte cerca. Si la invitación es de alguien más y lo involucra, medítalo bien, también indaga antes de aceptar.
27. No tienes por qué soportar a su nueva novia, o lo que sea. Si ella no te cae bien, no finjas, no te cae bien y punto. Aunque no te inviten a las comidas de “sociedad”, tiene que aprender que los amigos son los amigos y sí, al principio creen que la del berrinche eres tú, pero ya verás, la lealtad sale a flote y los amigos siempre te prefieren, la “nueva” y él serán los que se aparten, porque si ella no te cae bien, seguro a tus amigos tampoco, es extraño pero, los amigos de verdad, si son tus amigos, se hacen amigos de otros amigos tuyos y en general, la gente que te cae mal tampoco es de su agrado; los amigos comparten puntos de vista, no?. En fin, no seas condescendiente. Así, no tienes qué pasar el desagradable momento de verlo. Se ha ido.
28. Devuélvele hasta la cosa más chiquita que tengas de él, cosa en común, recuerdo, obsequio, todo. No importa que ya hayan pasado años, funciona en múltiples casos, desde el de un par de noches, hasta con los más pacientes, con esos que se alejan un tiempo, años, no sé, y de repente hacen “apariciones”, hazlo, es un gran alivio y una de las maneras más eficaces de alejarlo cuando aún le quedan ganas de buscarte.
29. Nunca enuncies que deseas que vuelva… aunque lo desees.

Sigan estos puntos básicos y su tranquila soledad estará asegurada.
Les saluda, desde la cocina, digo, desde la redacción del blog, con un pan calientito de chocolate. Susana Santoyo.
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fuente fotos: 1. Archivo personal. Media vista de la mitad del matriarcado al cual pertenezco, si antes había hablado de mi lado masculino… esta es la ocasión de mostrar cómo del lado de mi madre son una fábrica de estrógeno.
2. Archivo personal. Muestra de mis capacidades culinarias, herencia de la fábrica de estrógeno.

viernes, 17 de diciembre de 2010

frío

ayer el clima no era tan frío, pero sí húmedo.

ayer no me gustaron muchas cosas.

ayer fue uno de esos días en que ya nada quiero.

ayer lloré, para variar, en el andén del metro como la Magdalena, porque pensé y sentí como ningún otro día en mi vida, que era cierto lo que no he podido borrar de mis oídos "el amor no es suficiente" ... el cariño tampoco, pensé, las buenas intenciones, menos...

ayer decidí cosas, detesto tomar decisiones, no sé hacer eso.

ayer sentí que perdí otro pedacito de mí.

dormí 12 horas... lo más triste es que hoy parece ayer y además está a punto de nieve el día.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

pasajeros de viaje

I. La soledad.
La soledad es un gran lujo en estos días.

II. El aire.
“La masse bruissante d’une langue inconnue constitue une protection délicieuse, enveloppe l’étranger (…) d’une pellicule sonore qui arrête à ses oreilles toutes les aliénations de la langue maternelle : l’origine (…). Aussi, à l’étranger, quel repos ! J’y suis protégé contre la bêtise, la vulgarité, la vanité, la mondanité, la nationalité, la normalité. »
La question « il n’y a pas de communication que dans la parole »
Barthes, Roland. L’empire de signes. Paris : Flammarion, 1970 p. 17
mi interpretraducción :
“la masa ruidosa de una lengua desconocida constituye una protección placentera, envuelve al extranjero en un velo sonoro que detiene en sus oídos, todas las alienaciones de su lengua materna: el origen (…). Entonces, para el extranjero, qué descanso! Estoy protegido contra lo torpe, la vulgaridad, la vanidad, lo mundano, la nacionalidad, la normalidad”
La pregunta es “no hay comunicación más que en la palabra”.

III. Los caminos.

« les rues de cette ville n’ont pas de nom » p. 47 Dice Roland sobre Tokio, y cuenta que todo funciona por referencias y dibujitos, ya había leído eso, pero, me pregunto si aún es así… la vida cambia, los nombres de las calles, las fachadas, los negocios, la gente, será que ya tienen tristes letreros y mapas pre-definidos? Espero que no.
Me hace gran ilusión una ciudad que se dibuja en la mente de sus habitantes a diario.

IV. El pasado.
me asusto de leerme; hasta yo lo he dicho todo... lo he repetido. Tanto. Y pensar que he pensado que ya lo hemos visto todo, si además ya lo hemos dicho todo, ¿qué resta ? si ya lo hemos hasta repetido, ¿qué queda, qué nos queda? supongo que lo único que es un poco diferente que el resto, nosotros. Yo. Cada uno. Y cada pequeño lazo que pueda construirse en esas leves infra-diferencias, en un mundo como el nuestro.

V. La promesa. (yo no la empaqué)
““mis promesas no cumplidas” ¿cuándo se convirtieron en mías? ¿cuándo decidí comportarme como una coleccionista de frustraciones?” 2007, yo.
Y cuándo decidí seguir siéndolo? … 2010, yo.

siempre advierto, y siempre se parece a lo siguiente (ya voy a hacer un formulario), en la línea, el nombre del hombre en curso. siempre es lo mismo:
__________ lo siento, lo siento mucho, lo siento por los besos, por el cariño, por la compañía, lo siento, yo nunca me voy, diste la vuelta, por favor no regreses. No lo hagas, no es porque yo no quiera, yo voy a estar ahí, más bien por no complicarnos, ya ves soy un drama con piecitos; hazlo por ti, porque no sé qué tan constante sea esto; porque en serio hay probabilidades altas de que dependa emocionalmente de ti y entonces voy a sufrir más de lo usual, seguro piensas que si no eres tú algún día llegará otro, y yo contestaré: ni modo, otro hombre que alejar, __________ decía que yo me cuido demasiado para no sufrir, tal vez es cierto, no me gusta el dolor.
(nota: la última vez lo di todo y sufrí como nunca, tenía razón al cuidarme tanto para no sufrir)
paso a…
(aquí además del nombre del hombre en curso, en las líneas en que evidentemente va un lugar, ponga su destino de preferencia, Alemania, España, Francia, uno nacional, por qué no, Chiapas, Guadalajara, San Luis Potosí, yo qué sé, más lejos, más cerca… Timbuctú, Xochimilco…)
___________, yo nunca me voy, lo sabes; pero prefiero hacer de cuenta que ya no estás porque te fuiste ya (desde que fuiste (fuimos) a__________), porque no tienes tiempo, porque parece que no quieres que yo esté, porque no puedes con todo lo que te pasa (y yo soy “un algo” que te pasa); espero que en __________ tengas el tiempo necesario para estar solo, ya que te hace falta, eso necesitas. Espero hablemos cuando vuelvas, si es que vuelves, si es que ya no extrañas, si es que quieres hablar conmigo. Sólo no me lo prometas.

Y… al principio o al final, la recitadera de promesas… y una que se los pide.
De verdad, voy a hacer un formulario, para firmarlo ante notario público, y el siguiente, podrá ser demandado por no acatar las advertencias y por prometer algo, a sabiendas de no poder cumplir…

Y es que, busco cosas en mi computadora y aparecen textos que he escrito a uno a otro a aquel, a uno de los primeros, al último, a todos… ya basta. Los voy a borrar, porque las promesas, esas, yo no las dije y yo no las empaqué.

VI. El cuerpo.
Cambia, constante, como siempre pero más, notablemente, aceleradamente, creo que se llama adaptación, pensé que yo era un ser inadaptable… no, no inadaptada… inadaptable.
mi cabello, me crece y se pone horrible, tengo que cortarlo, lo haré yo, sola.
Traje las tijeras.
Hace meses quería calcular cuánto tiempo debía pasar para que mi cabello creciera tanto que la última de las raíces que él acarició estuviera en la punta de mi cabello, para cortarle, decirle adiós a su última caricia. Y el cálculo fue más o menos así: si cada mes crece aproximadamente 1.2 cm… aún cargo su huella digital… incluso ahora.
él, ya no la mía.
Será que debo volver a cortarme el cabello como niño?

Algún día hablaba, no sé, creo que era con Daniela, y es extraño, pero mi ropa cambia conmigo, no suena lógico, pero aunque suba o baje de peso, al parecer mi distribución nueva de peso sigue haciendo que mi ropa me quede… extraño…

VI. Mis pasos.
camino, mucho, aunque no más que antes, siempre lo he hecho.

VII. Mi nombre.
Mi nombre me parece tan redondo últimamente, como sin aristas, de puras “S” sin ninguna “N”. Como si lo envolviera una servilleta de tela, como si fuera un kilo de tortillas calientito, recién comprado, llevado hasta casa en una servilleta blanca, con unos detalles amarillos, de algodón, recién lavada.

VIII. La no-soledad.
Y ahí voy, e insisto, aunque no exista, porque de costumbre, es un pretexto, no es real, me lo he inventado…dedicado:
todos mis besos con nieve son para ti. Te los he reservado.
Estaremos un día frente al mar, el clima será templado y el sol no lastimará nuestra piel, ese día te diré algo, o nada.
Estará nublado y el viento será suave. Y ese día te haré entrega de todos los besos con nieve que he guardado para ti. Sólo entonces, sólo si sucede.
En el tiempo perdido de que no somos y no estamos, te dedico muchas cosas, tantas, que nunca te vas a enterar. Eres mi pretexto muchos días y muchas caminatas, mi risa involuntaria y hasta mi llanto entrecortado.
tienes nombre, porque te lo he puesto.
tienes rostro porque lo he visto.
tu aroma lo recuerdo.
pero… vuelvo, vuelvo al principio. Monólogo. no importa.
Todos mis besos nevados son para ti. Te los guardo, te los dedico.

IX. El clima.
quiero tatuarme el otoño, llevar la caída de las hojas alrededor de mi cadera. Sentir que la enredadera que se va quedando desnuda sube por mi nuca, saber que el viento entre sus hojas viene de mi cabello.
en la planta de los pies llevar el crujido del amarillo, quiero que todos los días sea otoño. Deseo que cada línea de mis manos sea la rama de un árbol que recién ha dejado caer su follaje.

Y luego, la nieve. Sabor natural. No me he resbalado, menos mal. Cargaré una caja de barquillos. El blanco sólo se ve con la boca, cuando el frío te ha tocado los labios, y ves por fin lo que te ha tocado.

X. El mismo viaje.
También el viaje viaja, muta y se mueve, me empuja, se descompone, regresa, me levanta, me pisa, me ayuda… vivimos juntos. A veces la casa nos queda chica.

no he llegado, somos más en el trayecto...

lunes, 13 de diciembre de 2010

mi dulce voz

Hoy Lunes a las 7 pm hora México, 8 pm hora Montréal, pueden escuchar mi dulce voz en la radio, haciendo un mini-retrato auditivo de José Luis Brea.
Escuchen la emisiòn que se llama DECAC RADIO en "onda latina" de las 20 hrs (recuerden, hora méxico es 19 hrs) en:

http://www.cfmb.ca/

es en una estación de radio de Montréal, pero se puede escuchar online. Larga historia... pero escùchenme.

Breve mi entrada, luego les escribo màs.

(perdòn por mis tildes al revés)

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Nota al 15 de Dic. :
si no me escucharon, no se preocupen, vayan a archivos de audio y busquen el que dice 2010-12-13_2000.wma, lo bajan y lo pueden escuchar, ese es el programa en el que quedó registrada mi dulce voz.
Quería subir el archivo al blog, pero está pesado, intentaré hacer algo para subirlo y si no, pues bájenlo... así de fácil, saludos.

todo eso? y más

lectores, visitantes asiduos, visitantes esporádicos, familia... jajaja...
les invito a todos estos eventos:

El segundo salón contemporáneo en la trampa. Pero esta vez sólo de dibujo. El sábado 19.


El miércoles 15, una noche de publicaciones en el Laboratorio Arte Alameda.


Y si andan en Puebla el sábado 18, dense una vuelta a esta expo.
Y cuéntenme, que es novedad para mí. Honestamente, no he visto el trabajo, creo que de ninguno de los de la muestra, pero conozco a una chica que hace danza contemporánea que ahora muestra algo acá, creo que ver y conocer está bien, luego hacemos una valoración crítica. Bueno, yo no asistiré, es una pena, así que, espero registro y comentarios.



Y de verdad comenten si les gustan las cosas, aunque no lo hagan aquí, ya sé que aveces por mail o así, pero, para saber si sigo recomendando o si no tiene caso, o qué onda, para saber cómo funciona mi espacio, si sólo de cosas que yo haga, o si comparto lo que me comparten, o qué? o sólo lo que me gusta... en fin. Saludos, buen inicio de semana.

viernes, 10 de diciembre de 2010

pintura II + MC

bueno, no he escrito sobre pintura, no tanto como había propuesto en aquella entrada anterior, pero lo que sí es un hecho, es que pueden leer el ahora ya no inédito texto que cité en dicha entrada.

Presentación del libro Estelas de un destructor. Agustín Gonzalez / Omar Tapia. Editado por Deslinde Editores.

Presentación en la galería Arroniz. Sábado 11, 13 hrs.

he aquí la invitación.



"MC".
y luego de la presentación del libro (o antes, me parece que es de 11 hrs a 20, no sé, tal vez valga la pena llegar a las 11 a la inauguración, no sé cómo va a estar), caminan tantito hasta Border, pues el sábado es el corredor cultural Roma-Condesa, y uno de los eventos a los que me han invitado es la intervención a muro de René Godínez en Border, curada por Luis Nava.
no tengo imagen de la expo, hay un "evento facebook" he aquí, ingresen a su cuenta para verlo:

*recuerde lector, lo que está en otros colores es un link. Lo llevará a un viaje por la red que puede nunca terminar.... o sólo puede visitar la referencia para enterarse y ya.

jueves, 9 de diciembre de 2010

lavandería


Jueves, 1 pm.
La lavandería está vacía.
Las pequeñas puertas redondas de las máquinas están abiertas y un olor a detergente emana desde el piso. Ninguna está en servicio.
Las secadoras al fondo imponen su grandeza.
Yo, nunca había ido a una lavandería, no sola, y menos sola...

Jueves, un poco antes y antes de eso.

Cargo mis seis kilos de ropa en unas bolsas de plástico por las calles de esta ciudad.
Los he pesado muy bien en casa, no he usado pantalones de mezclilla como en dos semanas, porque esperé a tener toda la ropa gruesa junta para llevarla a lavar a una sola lavadora y no pagar más. Sólo 6 kilos, es más que suficiente.
Usaré la lavandería una vez cada tres o dos meses.
En realidad, en México no uso mucho la lavadora. Lavo a mano.
Me gusta lavar a mano y además siento que cuido más mi ropa. Encuentro un extraño placer en pensar que cada mancha es una experiencia, un platillo, un día de la semana...
Pero la ciudad nevada y lavar a mano unos pantalones de mezclilla no son dos eventos que vayan bien juntos. La primera vez que lavé acá mis pantalones de mezclilla, a mano, fue duro; pero pensé que mis abuelas y hasta mi madre, por lo menos alguna vez, habrían hecho eso y que seguramente no hacían berrinches en el intento y si sí los hacían, pues, se los tragaban. Así que yo me tragué mi delicadeza y mi piel sensible para otro momento y lavé mis pantalones de mezclilla a mano. Sin guantes.
Pero luego se ensució una prenda, una especie de chamarra/impermeable, cuya limpieza, a mano, implica más destreza y fuerza que las que yo poseo. Y fue entonces cuando pensé que también es honorable reconocer las debilidades y que alguien había inventado las lavanderías por razones de peso...

Jueves 1.08 pm.
He contemplado un rato la lavandería, no he querido entrar hasta el fondo, porque la observo tan tranquila, con esa luz verdosa de las lámparas tubulares que la hace tan... estéril. Es tan silenciosa que no quiero que mis tenis húmedos rechinen sus suelas en el piso blanco, aunque lleno de huellas húmedas y grises.
He leído todos los carteles y he comprendido el funcionamiento de las máquinas. Pero sigo cargando mis bolsas de plástico. No sé qué máquina elegir y tampoco sé si mis 6 kilos caben en esas máquinas, se ven más chicas, aunque digan 6 kilos...
Me decido por la número 1. No puedo saltarme la numeración y arbitrariamente elegir la 7, no. Podría elegir un número por tantas razones, que, me tardaría otros diez minutos en reaccionar. Así que la lógica me indica la número 1. Desdoblo mi ropa sucia y la introduzco, pongo el detergente, elijo el ciclo, me acerco a la máquina de monedas, pago, y aprieto el botón de inicio.
La observo iniciar, veo mi ropa dar vueltas un rato. Observo que hay una banca, me siento, con las secadoras justo enfrente de mí, hasta el otro lado del local, pero justo enfrente, esos monstruos que están ahí ocupando el espacio del fondo de lado a lado, de suelo a techo.
Saco mi libro de Barthes, digo, hay que combinar con el entorno y he estado releyendo al teórico, o más bien aquello que leí en traducción, lo leo en su original, eso. En fin, saco mi libro, estoy sentada, leo. No puedo, el ruido de la lavadora me distrae, volteo a verla cada cierto tiempo, tengo mis dudas de que lo esté haciendo bien.
Sigo con la duda de los 6 kilos. Por qué dice ese peso y la ropa se ve tan apretada ahí.
Sigo con la duda del detergente. Será que puse poco y no se lavará bien, o demasiado y no se enjuagará correctamente.
Yo leí el envase y las instrucciones de la máquina, la cantidad era parecida.
La banca está junto a una ventana, de espaldas a la calle, siento que la gente camina afuera, pero no los veo, de repente siento alguna sombra que pasa, nadie entra. Qué extraña hora para lavar la ropa. Sí, tal vez. Tal vez no y es la peor lavandería de la zona y nadie la usa, no lo sé. Me olvido un poco que estoy en otro lugar, no sé, no importa, estoy frente a las secadoras, el pasillo que forman las lavadoras tan bien formadas y de menor dimensión para llegar a las secadoras es tan peculiar y simétrico, como la luz que sigue verdosa, nunca va a cambiar. El tiempo no pasa en la lavandería; el reloj del costado izquierdo tiene una grieta en el vidrio, ni siquiera puedo saber si funciona o está detenido, el tiempo no pasaría si no lo moviera la lavadora que está en funcionamiento, es por ella que sé que el tiempo pasa, porque de momento a momento un sonido diferente se genera, cambia de prelavado a lavado, a enjuague a... así. En ciertos momentos leo a Barthes que justo me habla del tiempo, pero de un tiempo extraño, del tiempo de la fotografía, del tiempo de los objetos que ya no están ahí, en la foto, pero sí en la mirada. Yo ahora, mientras escribo ya no estoy en la lavandería, pero sí, mientras escribo, estoy.

Jueves 1.50 pm
Ha terminado, estiro mi cuerpo para comprobar que esta vez el silencio es el último. Así es, la perilla ha llegado al principio, es decir, al final.
Me levanto, camino dos pasos y justo en ese momento entran dos personas, dos mujeres, una atrás de la otra, una entra a pegar algo, en un cartel de anuncios que yo ni siquiera había notado, pues está a un costado de la banca. Y la otra entra rápidamente a aventar su ropa en la lavadora, poner el jabón, rápido pagar, apretar y salir casi corriendo. Yo sigo doblando la ropa que saco de la lavadora. Las dos mujeres han salido. No más silencio, la máquina 5 funciona con la ropa de aquella mujer. No uso la secadora, he mirado por el ventanal, un rayo de sol me dice que puedo extender la ropa en mi casa. Además, no quiero irrumpir en el pasillo simétrico de la lavandería.

Jueves, después...
Salgo, estoy en una calle, en una ciudad, recuerdo todo. No estoy más en la lavandería.

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*foto: Nevando. (archivo personal)
tomada el Miércoles, con la cámara de la computadora desde la cafetería de la escuela... perdonarán la calidad.

sábado, 4 de diciembre de 2010

revolución

he escuchado el llamado y lo comparto. Espero tener tiempo de explicar a fondo, pero no sé, ya saben, ando con problemas de conexión a internet. Entren a las páginas, entérense y participen. Yo lo haré, estoy muy enojada con los bancos.




miércoles, 1 de diciembre de 2010

una más...

lectores y amigos, no es que yo promueva sólo las expos de mi estimado profe Ortega, es que él me tiene al tanto de su obra y expos, cosa que siempre se agradece, si ustedes me envían sus invitaciones y cosas de eventos, con gusto las difundo si algo tienen qué ver con este espacio.
Y que conste que, he recomendado a más artistas, expos, grupos, etc.

He aquí, no conozco la pieza y espero ansiosa el registro y comentarios, asistan para que me cuenten.
Por cierto, es un buen espacio el "clauselito" de hecho el que fuera el taller de Clausell (nuestro impresionista nacional) es ya una gran experiencia. Ver piezas hechas para dialogar con él, implica también una postura de espectador.


y para que vean que comparto otros eventos, asistan a la inauguración de Girasol Botello quien me envió amablemente su invitación, hace mucho que no veo su trabajo, me encantaría asistir para ver cómo va la cosa:


no puedo subir la imagen porque me envió un mail con una invitación como con tres imágenes que hacen la invitación completa... pero chequen el link.

Y una más de los ya promocionados y mencionados en este blog MoNDAo corp. presentan la edición "Grabado".

edición, una vez más, con la participación de otro de mis más queridos profes, José Luis Sánchez Rull, aaah... cómo lo extraño... (recientemente descubrí su sitio en internet, véanlo).